El sábado pasado nos lanzamos a la carretera Román, Sergio, Rubén y yo con un solo objetivo, visitar Xilitla y conocer Las Pozas de Edward James, salimos como 2 horas después de la hora planeada ya que cierta persona no terminaba de “almorzar”.
La ruta era simple Monterrey – Cd. Victoria – Cd. Mante – Cd. Valles, aunque después nos daríamos cuenta de que no lo era tanto.
Luego de unas horas con Rubén al volante y los dos pasajeros de atrás dormidos, llegamos a Cd. Victoria y de ahí tomamos la carretera a Mante, después de que algunos señalamientos nos hicieran dudar de la dirección que tomamos decidimos pedir indicaciones las cuales fueron simples “todo derecho” las cuales no seguimos lo que se dice al pie de la letra (gracias a mi), cuando nos dimos cuenta que habíamos tomado la carretera equivocada ya era mas tardado regresarnos que continuar por esa ruta, asi que seguimos para después tomar al dirección a la Cd. Del Maíz.
En el camino nos topamos con una iglesia bastante extraña y tenebrosa, pasamos por Cd. Del Maíz nos dirigimos a Antiguo Morelos, este recorrido si fue como para película de miedo, para entonces ya había anochecido y grandes árboles delineaban la carretera de solo dos carriles , después de como una hora de relatos de terror, llegamos a Antiguo Morelos y de ahí agarramos la 85 (por la que debimos haber ido originalmente) rumbo a Cd. Valles.
Llegando a Valles los cuatro teníamos un solo pensamiento COMIDA!, asi que empezamos a recorrer las calles de la cd. En busca de algún lugar decente para cenar, no tardamos mucho en encontrar una pizzería cuyas pizzas son de las mas ricas que haya probado.
Una vez que estuvimos bien alimentados, decidimos que no sería buena idea manejar de noche a Xilitla ya que el camino era peligroso así que decidimos buscar un hotel para pasar la noche, y ahí comenzó la peregrinación, debo decir que me impresioné de ver tanta gente en esa pequeña ciudad, después de más de una hora de no encontrar vacantes, Román pidió un directorio para preguntar por teléfono en otros hoteles, tuvimos mucha suerte el primer hotel al que marcó tenía habitaciones disponibles así que nos dirigimos hacia allá…
A solo unas cuadras de donde estábamos se encontrada un operativo de tránsito para la revisión de documentos y OH OH, el conductor en turno no traía licencia!! Y además no traíamos las luces encendidas! (que?!, ni yo me había dado cuenta), después de un rato de dialogar con el oficial, se vio muy buena onda y nos dejo ir (conste sin mordida).
Y por fin llegamos al Hotel Los Arcos, era un lugar bastante grande que se encontraba en remodelación y con tarifas muy accesibles.
Por la mañana nos dirigimos a Xilitla y almorzamos en la carretera, el paisaje era hermosa simplemente “verde” y el camino era prácticamente plano, pasamos por Aquismon y Huichihuayán antes de llegar a la “Y”, de ahí para Xilitla, el camino en este tramo fue más difícil curvas muy cerradas y solo subir y subir, aunque la carretera se encontraba en excelentes condiciones y teníamos una excelente vista de la sierra.
Llegamos a Xilitla, un pueblo en la punta de un cerro con calles angostísimas, caminamos hasta la plaza principal para conocer el Ex Convento de los Agustinos de que no pudimos tomar fotos del interior porque había misa.
Caminamos por el pueblo para llegar al “El Castillo” una casa construida por Plutarco Gastélum en los 50’s, ésta perteneció Edward James y actualmente funciona como hotel, no había vacantes así que optamos por visitar el Museo Edward James que se encuentra a un lado.
En el museo se encuentran los moldes que se utilizaron para la construcción de las obras en Las Pozas, algunas pinturas y fotografías del artista.
Tomamos un camino de terracería que lleva a la entrada a Las Pozas, la simple vista de una estructura de concreto sin paredes y escaleras que no llevan a ningún sitio es impresionante.
Al entrar lo primero que te encuentras es una placa en la que se cuenta la historia de como fue que Edward James decidió construir ahí las Pozas
Anduvimos recorriendo los lugares subiendo y bajando escaleras, aunque debo reconocer que no fui capaz de subir a la parte más alta de la estructura (sin donde sostenerme y a 20 mts de altura, no gracias), los Timis si lo hicieron, el lugar es inmenso y a medida que avanzas te encuentras con escaleras casi ocultas que te llevan a conocer otras creaciones del inglés
Una de las estructuras más hermosas es la fuente en forma de flor que se encuentra en la Plaza Don Eduardo que aún conserva algo de color.
Continuamos con nuestro recorrido hasta que recordamos que teníamos que buscar hospedaje, preguntamos por las cabañas que se encuentran al interior de Las Pozas y fuimos muy afortunados porque había una disponible
Ya con alojamiento asegurado regresamos al pueblo para cenar (mmm… tortas) y dar un recorrido por el mercadito
Al volver a Las Pozas ya era de noche y nos fuimos a la cabaña, que bueno que llevaba la lámpara, y nos fuimos a dormir tempranito o al menos eso intentamos porque dos personas muy molestas no dejaban dormir
Al siguiente día en la mañana me fui a hacer un recorrido por las zonas que nos habían faltado el día anterior y es que los hombres nomás no se querían levantar
Después de recorrer algunas veredas y subir y subir escaleras llegue hasta otra estructura muy alta “El palacio de bambú”, desde ahí se podía ver otras estructuras y el sonido de las cascadas era mas fuerte. No encontré como bajar hasta las cascadas así que regresé a ver si los hombres ya se habían levantado
Ahora si ya todos juntos fuimos hasta “El palacio de bambú” íbamos preparados para meternos un rato al agua, buscamos la manera de bajar hasta el pie de la cascada, ya en el agua sólo Rubén y Román se metieron al agua ya que el agua estaba tan helada que yo no quise entrar. Regresamos a la cabaña por nuestras cosas para despedirnos de Las Pozas.
Tomamos la carretera y en Huichihuayán comimos en un restaurant de mariscos con vista al rio (creo que el Sta. María). Agarramos rumbo a Aquismón con la intención de visitar Las Cascadas de Tamul, pero no nos fue posible ya que quedaba muy retirado, estuvimos un rato remojándonos en un lugar llamado Tambaque donde el agua estaba riquísima, de ahí no tomé fotos porque se me pasó … pero creo que Sergio tomó video.
Y bueno pues ese fue nuestro viaje, ya después agarramos la carretera para Valles y luego toda la 85 para llegar a nuestra querida y caótica ciudad a media noche, claro que antes hicimos una parada en la tierra de Sergio donde sus papás nos recibieron muy amablemente y nos ofrecieron de cenar (mmm… ) gracias a tus papis otra vez!
Gracias Timis por acompañarnos, después de tanto tiempo por fin se me hizo conocer las famosas Pozas de Edward James.
Espero que no sea la ultima vez que nos vayamos de aventour.